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El análisis de ROS o actividad sospechosa, construyendo el RAS bajo principios de inteligencia financiera

martes 21 de octubre de 2014, 14:28h
El análisis de ROS o actividad sospechosa, construyendo el RAS bajo principios de inteligencia financiera

Por Raquel Rondón, asesora editorial de CCN

Desde el cumplimiento formal hacia la cadena de valor, el juicio analítico, intuitivo y de aprendizaje . Una actividad impregnada de sesgos estratégicos con evaluación de clientes, productos y situaciones para saber ver y comprender lo que no se ve a primera vista.

El RAS no es una certeza, ni una verdad, es tan solo una interpretación de la realidad que proyecta una sospecha sobre algo o alguien.

10.10.2014

Paso a paso para un buen análisis de actividad sospechosa. Construyendo el RAS bajo principios de inteligencia en el análisis financiero.

Los sujetos obligados en función de garante por organización deben designar a un actor responsable u Oficial de Cumplimiento del programa de cumplimiento legitimación de capitales y financiamiento al terrorismo (LC/FT), capacitado para aplicar principios de perspicacia inteligente y desconfianza prudente, en el análisis de un reporte de actividad sospechosa; lo que implica obtener toda la información posible sobre el flujo del dinero, a través de una elaboración del pensamiento (análisis) ético-financiero, para entender, asimilar, elaborar y utilizar información, sobre un posible situación de LC/FT, del capital de los clientes y/o su actividad.

La inteligencia es la capacidad para entender o comprender y resolver problemas.[1] Etimológicamente, la palabra inteligencia proviene del latín “intellegere”, término compuesto de inter: entre; y legere: leer, escoger. La inteligencia permite elegir las mejores opciones para resolver una cuestión. Es una forma de explorar la veracidad de una acción o aserción, para percibir intenciones no evidentes de un cliente que realiza una operación con fines aparentemente lícitos. La inteligencia financiera se orienta a la comprensión de la intención real de los actos del cliente, con una reserva calculada y serena ante la buena fe y confianza, que por responsabilidad personal y corporativa se impregna de desconfianza prudente. Este análisis aplica una inteligencia racional, manifiesta en la capacidad de relacionar, deducir, inferir, reconocer y comprender una situación usual/inusual y sospechosa, nutrida con la intuición y la experiencia.

El reporte de actividad sospechosa (RAS) o reporte de operación sospechosa (ROS), es un aporte inicial en una cadena de valor procesal, que eventualmente servirá de insumo para un caso de investigación penal, con un consecuente resultado judicial. Entonces, el RAS responde a una relación Insumo+Productos+Resultado. Para las instituciones financieras, sus obligaciones y deberes de cuidado en la prevención de los delitos de LC/FT, terminan en el RAS que es enviado ante la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF). Pero es precisamente en el RAS donde la cada de valor se inicia en la guerra frontal contra las amenazas que representan la formas actuales delincuencia organizada transnacional.

El RAS que elabora el sujeto obligado, es un reporte impredeterminable de actividad sospechosa, del análisis ético-financiero de las actividades de su cliente, para cumplir con el organismo de tutela correspondiente, a decir Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) o quien haga sus veces en su jurisdicción, con el convencimiento de no rebasar los límites legales de su obligación legal especial como sujeto obligado con un reporte prudente, dentro del campo administrativo público. La UIF, es receptora de estos reportes y debe aplicar igualmente un análisis de inteligencia financiera riguroso y ampliado, compilando datos del cliente en su comportamiento global en todo el sector financiero tutelado. Este nuevo análisis exhaustivo y extenso con cualidades administrativas-penales, según la naturaleza de la UIF[2], recaba y colecta datos, indicios concatenados y evidencias de la actividad irregular, que traspasa el comportamiento esperado o usual, como saltos en la acumulación súbita de patrimonio o pérdidas injustificadas, que rompen la lógica del negocio y los parámetros de continuidad. El RAS que califique como una causa probable, pasa al Fiscal del Ministerio Público o Procuraduría, como noticia administrativa, sin constituirse una denuncia penal, ni una querella, pues en sí mismo, es un elemento de cooperación administrativa-penal, para que se inicie la Investigación penal que derivará o no en un caso judicial.

Ahora bien, el RAS de igual forma es una apreciación situacional, interpretación de la realidad, que está impregnada de sesgos estratégicos. El primero es el sesgo de representatividad[3], pues al hacer la segmentación de clientes según sus perfiles, los grupos responden a comportamientos esperados (comportamiento usual), en el segmento de pertenencia, por lo que la inusualidad o sospecha puede estar sesgada en el grupo de referencia. El segundo es el sesgo de ceguera situacional[4], porque la perspectiva de la realidad está limitada a una posición del actor/analista, que le impide explicar y comprender lo que no ve. La ceguera situacional interpreta la situación que está dentro del foco de atención, a un tiempo determinado, en la posición de referencia y según su posibilidad de percepción, en el marco de comprensión del analista, quien al tiempo tiene sus propios sesgos conceptuales y sesgos de vocabulario. Es así como el RAS no es una certeza, ni una verdad, es tan solo una interpretación de la realidad que proyecta una sospecha sobre algo o alguien.

Para hacer un RAS adecuadamente analizado y sustentado, es conveniente seguir los siguientes pasos:

  1. Determinar la (s) condición (es) inusual (es): Se debe describir que situaciones, actividades u operaciones del cliente, tienen elementos inusuales. Para esto se puede enumerar una lista como “señales de alerta” y/o narrar una descripción de los hechos.
  2. Identificar e individualizar actores: Las personas involucradas en la actividad sospechosa se deben identificar a partir de un actor central (cliente), y luego concatenar otros actores en interacción con el flujo del dinero o con la situación que genera la sospecha, en el actor central. En caso de que el RAS involucre también a empleados de la institución financiera, se debe indicar si permitió o autorizó operaciones, así como su rol para favorecer la actividad, siempre que sus actos hayan sido contrarios a las normas y procedimientos de la organización, o a leyes y reglamentos.
  3. Establecer el Time Line: El tiempo de análisis debe circundar la situación sospechosa, por lo tanto incluye el histórico de operaciones del cliente que se están considerando para evaluar su comportamiento. Se deben enunciar las fechas más relevantes, por ejemplo, fecha de apertura de la cuenta o vinculación, fechas entre las cuales los saldos promedios se mantenían en el comportamiento esperado, fechas de las operaciones inusuales, y fecha del reporte interno o detección de la operación; entre otras. El time line, es un período de revisión desde-hasta; lo cual no necesariamente está relacionado con la fecha de elaboración del informe.
  4. Estimar los valores bajo sospecha: Se debe hacer una estimación del patrimonio en el período de revisión, incluidos todos los activos y pasivos que se puedan identificar en cliente. Si la sospecha recae un valor particular, eso se debe describir como monto de la operación, pero de igual forma es conveniente describir todos los valores, bienes, haberes, productos financieros y valores en mercado de capitales, que el cliente y sus relacionados mantienen en el flujo de operaciones que han sido analizadas para la construcción del RAS.
  5. Documentar el expediente de RAS: El informe de análisis es la base para la construcción del expediente de reporte de actividad sospechosa, pero además se deben incluir todos los documentos, soportes, recaudos, noticias y búsquedas realizadas, para sustentar suficientemente la situación. El expediente de RAS debe mantenerse bajo la mayor confidencialidad y reserva.

Un factor clave para el análisis del RAS, está en aplicar las categorías de juicio cuasi-racional,[5] que permitan hacer inferencias acerca de lo oculto, a partir de lo que está a la vista.

La combinación de: juicio analítico, juicio intuitivo y aprendizaje, componen el balance de un juicio cuasi-racional de la experiencia o situación. Los aspectos puramente analíticos atienden a una apreciación científica o teorizada, por ejemplo, cuando se toman de referencia las tipologías publicadas, modus operandi de delitos o casos precedentes, para la elaboración del RAS. La intuición como técnica intelectual que formula explicaciones al tanteo, pero comprobables, sin devenir de métodos analíticos, ni procesos sistemáticos y sin una lógica teorizada, aporta apreciaciones menos sesgadas y más beneficiosas para el RAS, aunque sea instintiva y aparentemente débil en argumentos. Y el tercer elemento del juicio cuasi-racional es el aprendizaje que se obtiene a partir de la interpretación del resultado o respuesta de la acción del RAS. Recordemos, como hemos dicho, que el RAS forma parte de una cadena de valor Insumo+Productos+Resultado, por lo tanto, un buen RAS, debe conducir a una investigación penal y un caso judicial, caso contrario, se debe tomar el aprendizaje para mejorar la técnica analítica y optimizar la generación de posteriores reportes de actividad sospechosa.

El RAS es un deber de cuidado, como principio ético del derecho de obligaciones que rige la relación comercial y mercantil del sujeto obligado. La formulación del RAS se envuelve en una protección especial conocida como tipping of, que no debe ser revelado por otros canales, ni advertir al cliente, ni acarrear consecuencias a la institución o persona que le hace. El ejercicio del reporte obligatorio o RAS, no tiene atribuciones de orden penal, es una noticia administrativa, pues lo inverso sería una contravención a los Derechos Humanos y al Estado de Derecho.


[1] Significado de Inteligencia según la Real Academia Española.

[2] Los tipos de UIF para el grupo Egmont, varían según su naturaleza: 1. Administrativa; 2. Penal; 3. Mixta: Administrativa-Penal.

[3] Sesgo de representatividad (representativeness bias) descubierto hace casi 40 años por el Nobel de Economía y fundador de la Economía del Comportamiento, Daniel Kahneman. Citado por Martin Tetaz. http://martintetaz.blogspot.com/2012/03/el-sesgo-de-representatividad.html

[4] Ceguera situacional es el término acuñado por Carlos Matus para explicar la perspectiva de la realidad del actor en planificación estratégica situacional. Teoría del Juego Social. 2000. Altadir.

[5] El juicio humano está sujeto a las capacidades analíticas del actor, por lo que Carlos Matus combina de los tipos de juicio, en Planificación Estratégica Situacional, para obtener mejores conclusiones ante los problemas. Teoría del Juego Social. 2000. Altadir.

FUENTE: Autor para ControlCapital.Net

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