Un portero herido y un hincha asesinado, en Argentina. En Colombia un aficionado muerto y otro herido antes y después del clásico entre Millonarios y Santa Fe. En Costa Rica, enfrentamientos entre hinchas de Saprissa y Alajuelense dejan una mujer herida de bala, y en Venezuela, actos vandálicos obligaron a suspender un partido. Parece que la violencia en el deporte se instala en el fútbol de Sudamerica.