Todo está preparado para el espectáculo de la Eurocopa de fútbol 2012 a jugarse en la sede combinada de Ucrania y Polonia.
Y para que nada pueda fallar también se ha dispuesto los generosos premios que recibirán los jugadores de cada país en el caso de que lleguen a ganar el trofeo. Dinero de la UEFA, dinero de sus países y regalos de empresas patrocinadoras constituyen una cesta de recompensas que ayudan a motivar a los superprofesionales jugadores de fútbol.
En primer lugar, los jugadores perciben normalmente unos viáticos o dietas (como dicen en España) por cada día ocupado en “trabajar” para su equipo nacional y estar fuera de casa. Las cuantías aprobadas por cada país varían pero la media se puede situar en unos mil euros diarios.
Por otra parte, la UEFA reparte dinero directamente a las selecciones, que se distribuyen a jugadores y entrenador, que participan en el torneo. Según se avanza en las rondas el dinero crece llegando a un máximo de 17 millones de euros en caso de vencer en la final.
No es despreciable el capítulo de regalos que reciben los jugadores de sus federaciones nacionales y de los patrocinadores de sus selecciones en forma de trajes o de relojes que pueden llegar a valer 12 mil euros.
El premio mayor para los jugadores es el llegar a la final y ganarla. Es entonces cuando cada país recompensa a sus jugadores de forma generosa aunque con grandes diferencias por países. En el ranking de premios conocidos para esta competición se sitúan en valor a entregar a cada jugador los siguientes (en euros):
1º Francia: 320.000
2º España: 300.000
3º Italia: 200.000
4º Inglaterra: 110.000
5 Alemania: 100.000
6 Portugal: 100.000
Y si tienen suerte los jugadores con el régimen adoptado por la legislación tributaria de su país sobre los ingresos obtenidos pues la ganancia puede ser redonda.
Así Polonia y Ucrania han adoptado las medidas fiscales necesarias para que los jugadores se beneficien de un paréntesis fiscal si se combina adecuadamente con la norma nacional de cada jugador. Esto sucederá si los países de origen del jugador han firmado tratados de doble imposición con Ucrania y Polonia eximiendo de tributar a sus nacionales por los trabajos realizados en los citados países organizadores de la Eurocopa.
En fin, fútbol es fútbol, y lo importante es cuidar a los que pueden dar una alegría colectiva a todo un país. Lejos pues aquellos tiempos y deportes en los que la alegría del elegido para representar a su país hacía que el propio seleccionado sufragara parte de los gastos que le generaba acudir a las competiciones .