No parece posible pero es así. Mientras la paridad de cambio mundial entre el dólar y el euro es de 1,30 a favor del euro, en Argentina el dólar en el mercado negro está valorado un 6,4% por encima del euro, cambiándose el dólar a 6,15 pesos. Esta es la situación a 23 de mayo producto de la agresiva política de restricciones y de control cambiario que ha venido desarrollando el gobierno desde octubre .
Las restricciones han llevado a los argentinos a recurrir al mercado negro o paralelo del dólar en el que se han llegado a pagar un 37% más que en el mercado oficial. Desde el Gobierno minimizan el impacto del mercado paralelo y aseguran que sólo mueve el 2,5% de las divisas del país.
El control del gobierno
El Gobierno aprobó en octubre pasado una serie de restricciones para la adquisición de dólares con el objetivo de evitar la fuga de divisas. En un principio se limitaron a la industria, a la que se le prohibía hacerse con dólares para comprar insumos en el exterior.
Las restricciones se extendieron después al resto de la población. La Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip) implementó un sistema por el cual tiene la última palabra para autorizar o no la compra de dólares, según la capacidad económica del comprador. Sin embargo, las cámaras empresariales, así como partidos opositores, han denunciado que esta evaluación es discrecional.
Recientemente se fijó un cupo para la compra de dólares de hasta el 25% del salario total mensual. Esta medida implicó que se reduzcan en un 90% las operaciones con dólares en casas de cambio o entidades financieras que deben pedir autorización a la AFIP para poder vender. Ante el avance del mercado paralelo, el Gobierno habría flexibilizado más las operaciones, según destaca la prensa argentina. También se han lanzado mensajes de que se liberalizará el mercado del dólar a partir de agosto
Por otra parte, el Banco Central de Argentina ha prohibido desde abril a los argentinos que viajan al exterior utilizar sus cuentas bancarias en pesos para extraer dólares desde un cajero automático del exterior. Ésta era una práctica habitual para quienes tenían dificultades para comprar. Ahora no es posible pues para realizar la operación de extracción de dólares en cajeros automáticos en el extranjero se debe abrir previamente una cuenta bancaria en dólares e ingresar dinero en esa divisa para poder extraerlo en el país de destino.
La última medida adoptada esta semana por la AFIP ha sido la resolución general 3.333 por la que se dispone aplicar controles también a los contribuyentes que contraten paquetes de viaje contratados a través de operadores turísticos.
La herramienta informática "Viajes al exterior" exigirá información adicional a los contribuyentes que será "sustancial y de relevancia" para fortalecer los controles de la AFIP. La herramienta informática solicitará información de los paquetes turísticos que venden los operadores, debiéndose detallar en qué moneda se concertó el pago del paquete, en cuantas cuotas y el CUIT del operador turístico, entre otros datos.
Además, el servicio web también deberá ser utilizado por quienes pretendan adquirir moneda extranjera para atender gastos de salud en el exterior, turismo y viajes al exterior por conferencias y congresos en el exterior.
Señala la AFIP que "Esta información nos permitirá conocer en detalle la matriz del negocio de los operadores turísticos y, de esta manera, fiscalizar adecuadamente la renta declarada por los principales contribuyentes del sector, máxime considerando que estos pueden acceder al mercado de cambios sin limitación alguna y luego exigen a los turistas la cancelación en moneda extranjera del paquete", señaló el titular de la Administrador Federal, Ricardo Echegaray.
Los controles del Gobierno para evitar la fuga de divisas se ha complementado con una acción de policía en fronteras a través del uso de perros entrenados para detectar dólares.
Las críticas a la política de control de cambios
Las casas de cambio formales se han quejado de las restricciones oficiales que hacen casi nula su actividad. Por el contrario, proliferan en las grandes ciudades los denominados arbolitos, que venden dólares en la calle de manera informal a un precio superior.
Ante la creciente ola de rumores respecto de la situación del dólar, la presidenta Kirchner desmintió ayer posibles reformas en el tipo de cambio. "No va a haber nada raro. No nos gustan los shocks a los argentinos, de ningún tipo", dijo.
En tanto, el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, el impulsor del 'corralito financiero' en diciembre de 2001, consideró que actualmente en Argentina "hay un corralito verde por la restricción para transferencia de dólares al exterior y para que la gente pueda comprar y vender dólares (...) el gran problema es si el 'corralito' verde se trasforma en un 'corralón'. Si los depósitos en dólares que están en el sistema financiero en algún momento los convierten a pesos y se los quitan a la gente". Cavallo señaló que es "razonable" que la gente "tenga miedo" y apeló a flexibilizar la compra y venta de dólares.
También se ha criticado esta política cambiaria calificándola de abuso de poder y de vulnerar el principio de legalidad. Así se manifiesta el editorial de LaNación de 24 de mayo en el que se manifiesta que las restricciones en el mercado cambiario no sólo están provocando innumerables trastornos a ciudadanos y empresas, sino que también están violentando elementales derechos constitucionales -entre ellos el de usar y disponer de la propiedad, el de comerciar y hasta el de salir del país-, al tiempo que han incrementado la inseguridad jurídica y la desconfianza de los inversores.
El editorial, tras señalar que los argentinos tenemos una larga experiencia en materia de intervenciones en el mercado de cambios, valora que innumerables ejemplos de medidas intervencionistas tuvieron resultados nefastos en el mediano plazo.
Continúa el editorial calificando de vulneración del principio de legalidad, por cuanto las medidas se sustentan en resoluciones de un organismo, como la AFIP, que carece de facultades para regular el mercado cambiario.
“Las arbitrariedades, cercanas en algunos casos a la discriminación, han estado a la orden del día en las últimas semanas. Quienes deben afrontar obligaciones en moneda extranjera; quienes precisan dólares, euros, reales u otra moneda por viajar al exterior; quienes cobraron una indemnización laboral y deseaban proteger su poder adquisitivo; quienes cobraron un seguro originalmente expresado en moneda extranjera, o simples ahorristas se vieron imposibilitados de hacer operaciones cambiarias en el circuito legal de las casas de cambio y las entidades bancarias. Y lo más frustrante para todos ellos es que la autoridad se revela incapaz de darles una adecuada explicación sobre el motivo de tal impedimento”.
Las consecuencias de esta disparatada política cambiaria no han tardado en llegar. Al aumento de la desconfianza general en la moneda nacional, siguió un fuerte aumento de la cotización del dólar en el mercado paralelo, que en pocos días se situó un 30 por ciento por arriba del oficial, lo cual generó una creciente incertidumbre en la economía. El ejemplo más palpable se vive en el mercado inmobiliario, donde las operaciones de compraventa tienden a paralizarse por la imposibilidad de acceder a dólares por la vía legal y por las dificultades entre potenciales compradores y vendedores para acordar un precio en pesos.
Otro efecto de las restricciones ha sido el aumento del retiro de depósitos bancarios, especialmente de aquellos en moneda extranjera, lo que derivará probablemente en una caída de las reservas del Banco Central, esto es, lo contrario de lo que habrían buscado los impulsores del cepo cambiario”.