El Banco Mundial ha presentado el 31 de enero un informe sobre los esfuerzos de Georgia para combatir la corrupción en los servicios públicos desde la revolución Rosa.
La experiencia de Georgia se presenta como exitosa y única y en el libro se intenta destilar el cómo de estos esfuerzos anti corrupción y cuáles fueron los rasgos de estas reformas y cómo se aplicaron. Para plantearse a continuación la cuestión de si la experiencia georgiana podría replicarse en otros países. El libro intenta responder a estas cuestiones a través de casos de estudio en servicios públicos seleccionados.
Se afirma que aunque es un reto la sostenibilidad en Georgia del avance anti corrupción, la experiencia ha destruido el mito de que la “corrupción es cultura” y da esperanza a todos los legisladores, funcionarios públicos y ciudadanos implicados que aspiran a limpiar los servicios públicos.
Los casos de estudio están basados en datos de servicios públicos como la policía de carreteras, la administración de impuestos , adunas, suministro de energía, la regulación de los negocios, los registros públicos o los exámenes de ingreso a la universidad, así como en las entrevistas con los antiguos y actuales responsables del gobierno.
En 2003, la corrupción permeaba casi todos los aspectos de la vidia cotidiana en Georgia. Los sobornos eran necesarios para obtener la mayoría de los servicios públicos; conseguir la licencia de conducción o un pasaporte, registra una propiedad, iniciar un negocio, construir una cas o entrar a la universidad. Desde entonces, las medidas adoptadas con la política del gobierno de “tolerancia cero” ha reducido drásticamente la prevalencia de los pagos no oficiales en varios servicios públicos consiguiendo unos indicadores cercanos a los de los países más avanzados de la UE.
Por ejemplo, en el Barómetro Global de Corrupción Transparencia Internacional cita a Georgia en primer lugar en el mundo en el 2010 en términos de la reducción relativa en el nivel de corrupción. Otro ejemplo, proviene del propio Banco Mundial: en su ranking Doing Business 2012, Georgia ocupa la posición 16 ª, habiendo mejorado mucho desde el rango 112° en 2005 .
Señala el libro que quedan muchos desafíos. La mayor parte de la reforma ha llegado desde un compromiso del poder ejecutivo, pero para que sea sostenible a largo plazo deben fortalecerse los pesos y contrapesos,un poder judicial modernizado, la prensa habilitada la participación y participación civil aumentada.
Para explicar el logro de Georgia aparecen 10 factores de los caso de estudio: el ejercicio de una fuerte voluntad política, el establecimiento temprano de la credibilidad ; el lanzamiento de un as alto frontal; el atraer a nuevo personal, limitar el papel del estado; la adopción de métodos no convencionales; la coordinación estrecha; la adaptación de la experiencia internacional alas condiciones locales, uso intensivo de la tecnología ; y uso de las comunicaciones de forma estratégica
Aunque muchos de estos factores puedan parecer obvios, la amplitud , atrevimiento, el sendero y la secuencia de las reformas hacen única la historia de Georgia.
Para acceder al libro del Banco Mundial (inglés) pulsar aquí